Marena Me sentía enojada, dolida, no podía pensar con claridad, esta era la primera vez que discutíamos por algo así, porque el pensaba que lo engañaba y yo había encontrado cosas que no me hubiera gustado ver nunca. Conduje hasta la casa de mis padres, no me sentía en condiciones de ir a la universidad y mucho menos al trabajo, porque por más que intentará no podía contener mis lágrimas, mi pecho dolía y todo parecía confuso, extraño. Detuve el auto y entre a casa, mis padres me miraron suspendidos y solo basto que mamá extendiera sus brazos para que yo llorara de nuevo y me escondiera entre ellos. Ninguno dijo nada, solo se mantuvieron a mi lado mientras me abrazaban intentando calmar esto que estaba sintiendo. -Necesito que me expliques que esta pasando- menciono papá molesta- ¿Te

