"Lo que me preocupa no es que me hayas mentido, sino que, de ahora en adelante, ya no podré creer en ti." Friedrich Nietzsche Christa estuvo toda la noche esperando respuesta de Rodrigo ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué él, no le respondía los mensajes? —¿Dónde estás Rodrigo? —se pregunta en voz alta; se levanta de la cama, toma su celular, camina de un lado a otro. Pensativa, digita algunas frases "Por qué no respondes" "Vamos, sé hombre, dime qué ocurre" "Por qué me haces esto Rodrigo Bracamonte" una a una las termina eliminando, cada vez que pulsa para enviar y desiste repentinamente, solo con la intención de saber de él. Resignada ya, por la hora (pronto serían las 4:00 de la madrugada) se acuesta, da varias vueltas de un lado para otro en su cama. No puede dejar de pensar en él y de

