Gabriel Salgo de casa muy temprano, esto es algo que hago a diario y en realidad siento que con el pasar de los días es mucho más agotador. Con esto no me refiero a la gran carga laboral que tengo por ser el CEO de una de las empresas textiles más importantes del país. Lo digo por tener a cargo a una pequeña de tres años que consume lo que queda de mi energía después de llegar a casa terminando por poner mi mundo de cabeza. He perdido la cuenta de la cantidad de niñeras que he contratado, al parecer no son de su agrado y me doy cuenta cuando las pobres terminan llorando por las travesuras que hace mi pequeña. Mi madre no se puede hacer cargo de ella por ser una persona mayor. Solo viene de visita los fines de semana porque alega que mi hija es una malcriada y consentida, pero quien ma

