Faltan 12 horas para año nuevo, los Collete vendrán a casa y la familia de los Cliffort, en este caso yo estaré sola con los hermanos, los demás estarán con sus familias.
- Keiry, el día de hoy iremos de compras para la comida – dijo Eleonor
Yo me alisté y salimos al supermercado, nunca había ido a uno, siempre la comida estaba lista, y no había necesidad de ir a comprarla. El supermercado se me hace como otro mundo, lleno de variedad de comida, juguetes, ropa, artículos de belleza, de cuidado de la piel, artículos de limpieza, productos para bañarte, demasiado refrigeradores para la comida, farmacia y mucho más. Mi madre fue por cada uno de los pasillos, eligiendo ingredientes, bebidas, carnes y demás.
- Mira Keiry, siempre debes checar la fecha de vencimiento en los alimentos, en los refrigeradores se elige la de atrás, porque está más fría y tarda más en caducar –
Realmente esto es algo nuevo para mí, Jon y Regina solo ven como algo normal, pero para mí es como llevar a un niño a una tienda de juguetes, así de emocionada estoy.
- Keiry, para el pan, como es año nuevo hay recién hechos tienes que ver que estén suaves, y crujientes –
No podía creer que también hubiera una panadería y había gran variedad de bizcochos y panes.
- Keiry, cierra la boca que se te meterá una mosca – dijo Jon riéndose
En verdad esto es sorprendente, ellos no lo entienden, están acostumbrados, pero yo que viví en la agencia todos los días ver las mismas paredes, para mi hasta el parque es sorprendente.
Hemos llegado a casa, ya faltan menos de 4 horas para que los invitados lleguen, nos tuvimos que poner manos a la obra, sentí algo dentro de mí, no sabría describirlo, pero causaba alegría, ya que todos estábamos cocinando, me enseñaban y yo a ellos, claro en la agencia nos enseñan desde casar la comida hasta cocinarla con y sin posibilidades, todo en caso de que nos quedemos varados y no hubiera qué comer.
*Retrospectiva*
- Para esta clase, ya debemos saber preparar alimentos desde lo básico, hasta encontrarnos en una selva o desierto, de un lado tienen carne cruda con ingredientes y del otro lado insectos vivos, no venenosos, y lo típico que encontrarían en el desierto, piedras, y un cactus, prepararán las cosas dependiendo de la circunstancia, en este caso del lado derecho, como si estuvieran en una casa y del otro lado abandonados en el desierto, ¿alguna duda? –
Una chica alzó la mano y el profesor le dio la palabra.
- ¿Nos vamos a comer los insectos? –
- Claro, una vez que preparemos la carne y los insectos, proseguiremos a comerlos, es parte de la práctica –
- Disculpe profesor, pero ¿quiere que matemos a los insectos? – dijo un chico
- Sí, lo vimos en la teoría así que no debe de costarles cómo hacerlo –
Después de eso, todos nos miramos con cara de asco y repulsión por la práctica.
- Las cosas no se van hacer solas, si quieren sobrevivir y ser agentes de verdad tendrán que empezar hacer su práctica –
Proseguimos a preparar todo, unos encendían el quemador, otros revolvían sus especias, otros luchaban para agarrar el insecto.
- Keiry, ésta actividad es horrible, no quiero ni tocar al insecto –
- Ni yo, Anna debe de haber otra manera de sobrevivir en el desierto ¿no? –
- Lo dudo, es imposible si no vienes preparado –
Al terminar de preparar las dos comidas, él profesor iba pasando para checar lo que habíamos hecho, si cocinamos bien la carne, la sazonamos y en el caso del insecto si lo matamos bien, si le quitamos lo que se puede comer.
- Muy bien, pues ya que corrigieron sus errores, van a comer su trabajo y para saber que todos coman, primero comeremos el insecto, así que todos tomen su plato y pasan uno por uno al frente –
Todos hicimos cara de asco, y nadie quería pasar, él profesor tuvo que llamarnos al azar, a unos les costaba más trabajo pasarlo, otros masticarlo y otros hasta vomitaron, al terminar nos comimos la comida casera, en esta parte ya no nos pasó al frente.
* Fin de la retrospectiva*
Ya están llegando los invitados, muchos preguntan por mí, yo finjo ser de otro país, que vengo de intercambio, afortunadamente puedo imitar otros idiomas, pero es difícil seguir toda la noche éste papel.
- Keiry, me alegra que éste año estés aquí – dijo Hanna abrazándome
- Te ves hermosa – me dice Rayan guiñándome un ojo
- Eleonor, éste año te quedó maravillosa la decoración – dijo una mujer detrás de los Collete
- Muchas gracias, me ayudó Keiry, Keiry, ella es mi hermana, Keiry viene de intercambio –
- Mucho gusto Keiry, deberías estudiar para ser diseñadora de interiores –
Yo solo le di una sonrisa y ella se fue.
Eran las 10 de la noche, mi padre quería que lo acompañara a la oficina, por la champaña que había comprado, solo que la olvidó, así que vamos en camino a la agencia y como estaban aburridos los Collete, nos acompañaron y claro mi hermano Jon.
- Muy bien chicos vayan por las botellas, yo los espero en el carro – dijo mi padre
Los cuatro salimos del carro, todo el patio de la agencia estaba apagada, mi padre nos había dado las llaves para la puerta principal, recuerdo que en esta puerta conocí a William y desde ese día no he regresado a la agencia.
- Así que… ¿aquí vivías? – preguntó Rayan
- Bueno, esto solo es una parte, porque las habitaciones están más lejos –
- Deberías enseñarnos las habitaciones – dijo Hanna con entusiasmo
- Podría, pero no sé si estén aquí o se fueron, como todos los años nos llevaban a las cabañas en la montaña - dije
Yo lo pensé un poco, así que en vez de ir por las botellas decidí llevarlos por un recorrido rápido, les mostré la escuela, sus salones, las canchas de básquet, la cocina donde hacíamos prácticas, la sala de artes marciales, muro de escalar y demás, los lleve al comedor principal, a la piscina, y el jardín, luego los lleve al edificio de las habitaciones, les mostré el lobby, la sala de juegos, la sala y de ahí nos subimos para ir a mi habitación.
- ¿Tenías que subir diario 5 pisos? – dijo Rayan cansado
- No, hay elevador para eso, solo que como ni hay nadie lo desconectan –
Yo abrí la puerta de mi habitación, prendí la lámpara de mi celular para que pudieran ver, había dos camas viéndose frente a frente, del lado de la ventana había un escritorio amplio para dos personas, a lado de las camas había dos mesas de noche, a lado de la puerta se encontraba un pequeño closet, de un lado estaba mi ropa y del otro la de Anna.
- Keiry, ¿ellos quiénes son? – dijo Jon tomando una foto
- Son los padres de Anna – dije
- ¿Dónde están? –
- Anna no le gusta hablar de eso, así que nunca he sabido qué les pasó –
- ¿Los conociste? –
- Sí, pero realmente no los recuerdo era un bebé de 4 o 3 años, la verdad no sé –
- Supongo que estos son tus padres y tú eres la bebé, ¿no? –dijo Hanna
- Sí –
- Desde bebé eras preciosa – dijo Rayan lanzando una sonrisa
- Ellos… ¿ellos siguen vivos? –
- Hanna – dijo Jon y Rayan al mismo tiempo
- Tranquilos, ella no sabe –
- Estaba en tú expediente – contestó Rayan
- Yo… me dio flojera ¿sí? – contestó Hanna, toda apenada
- No te preocupes, yo era una bebé cuando ellos desaparecieron, de hecho, esa foto me la dieron los de la agencia, dicen que cuando estaba en el orfanato, traía esa foto conmigo, desde ése día la he tenido junto a mí –
- Yo lo siento –
Empezó a sonar mi teléfono, y era mi papá, mandando mensajes, de que ya nos habíamos tardado, así que le mentí y le dije que habíamos ido por cajas a la cocina.
- Tenemos que irnos ya, mi papá nos puede regañar si nos descubre –
Nos fuimos a la oficina, pusimos las botellas en cajas, pero eran demasiadas así que entre Rayan y yo tuvimos que ir por otras cajas, cuando íbamos de regreso a la oficina recordé que en estas épocas todo estaba solo y las cámaras las apagaban, solo se prendían si la alarma sonaba y como nosotros apagamos la alarma sabía que no había seguridad y nadie checaría, porque mi padre avisó que estaría en la oficina, así que es momento de investigar lo que realmente está pasando.
- Am… Rayan, iré al baño – dije
El siguió y yo me escondí hasta ver que se fuera, fui a buscar la oficina del señor Wood, si bien a todos los que trabajan aquí les dan llaves del lugar, espero encontrar la llave de la oficina. Estuve tratando una por una, cuando iba a rendirme, la penúltima llave abrió la puerta, tuve que entrar con cuidado, todo el lugar estaba a obscuras, así que me alumbre con mi celular, me fui caminado cuidadosamente, no se sabe que esperar del señor Wood, es una persona misteriosa y retraída, es raro verlo y si lo ves, es porque dará anuncios o está checando que estemos en clases. Me adentré más a su oficina, la conozco, pero no lo que contiene exactamente, sé que tiene un librero, donde tiene varios libros de cosas que nunca les he puesto atención algunas plantas de sombra, dos sillón enfrente de la ventana del lado derecho una vitrina, con premios de los concursos y luego a mitad de la sala una alfombra con una mesa pequeña, al fondo esta su escritorio, según yo debe estar los archivos en la oficina, si no debe estar en la bodega, así que empecé abrir los cajones, ya que a lado del librero tenía dos archiveros profundos, de tres cajones, abrí el último cajón del primer archivero, busque el nombre del caso, pero no había nada, yo sé que aquí es donde se guarda los casos activos y le ponen el nombre de los apellidos de los que cuidaremos, eso es lo que nos dicen en clase, pero esto no es normal, decidí abrir los folders uno por uno. Llevo 20 y no hay nada parecido a lo que hago, justo el último folder del cajón encontré el caso, con el nombre de “caso de cuidado”, solo lo reconocí, porque decía mi nombre el de mis compañeros y los Collete, no había más, ¿una hoja?, todos los casos tienen más hojas, describen a detalle, pero ¿el mío no tiene nada?, ¿será un caso real?, decidí tomarle foto a lo que encontré. Metí todo en su lugar, busqué en los cajones del escritorio del señor Wood, nada, solo papeles de gastos, asistencias y cosas de archivos generales de la agencia, volví abrir el cajón de donde saqué mi folder, lo volví a leer, y al momento de meterlo, alumbré bien y había un pedazo de papel, lo levanté, solo tenía un número de serie y definitivamente tiene que ser de mi folder, ya que hay divisiones entre caso y caso.
- Claro este número puede ser del archivero – dije susurrando
Le tomé foto a la hoja metí todo en su lugar y me dirigí a la bodega, lo malo es que no sé si tenga la llave, ya que ahí se guarda todos los casos, que ha habido, sin solucionar, solucionados, o que acabaron muy mal, en si desde que se abrió esta agencia. Busqué la llave y si estaba, pensé que al abrir la puerta estarían los archivos, pero no hay un pasillo obscuro y largo, y al fondo se ve una puerta muy pesada de metal, me acerqué a ella y tenía tres chapas, afortunadamente si encontré la llave, había otro pasillo más largo y se veía que había una puerta más, pero esa puerta estaba abierta, dejando ver escaleras, que iban hacia abajo, yo bajé, realmente hacer esto me hace tener escalofríos, hace frío, todo está obscuro, solo me alumbro con mi lámpara del celular, hace que sienta mucho miedo. Busqué la foto con el número de serie, no sé cómo se dividan, pero lo empecé averiguar, era el pasillo 56, cajón 1254, fila 3 con mi poca luz parecía ser un lugar chico, pero entre más buscaba más grande parecía, logré encontrar el pasillo, el problema es alcanzarlo, la tercera fila estaba casi a cinco metros de mí, tuve que buscar la escalera, o algo para alcanzar, estuve apunto de abrir cajón por cajón, para usarlos de escalera, pero afortunadamente logré encontrar la escalera, subí en ella abrí el cajón y vi mi nombre, era un archivo no tan grande, pero parecía tener más de lo que normalmente son, abrí con cuidado el folder, sabía que no podía leerlo, ni bajarlo, solo tomé fotos hasta dónde pude, en eso me llegó un mensaje de Hanna, “¿Dónde estás?, si no vienes tu papá irá por ti”, al momento de leerlo enfoque por última vez la vista a la hoja y sólo leí, “Keiry peligra”, me heló la sangre por segundos, no sabía qué hacer, faltaba mucho por tomarle foto, me llega otro mensaje de Hanna “ ya va por ti, jajaja no es cierto, pero está apunto”, decidí tomarle foto a dos hojas más, y dejar todo, tenía que regresar, y para eso necesitaba dos cosas las llaves y entrar, le tomé foto a las llaves que eran, para facilitarme todo, dejé todo como estaba, y salí corriendo, pensé que llegaría al baño, pero no, me llegó otro mensaje “ ya se bajó por ti”, definitivamente me podría cachar, así que me fui a la ventana, pero un adónde no necesite abrirse con llave, pero que tenga una vista, así que decidí la que dirige al comedor, daba directo al edificio de los dormitorios, y a lo lejos se veía la escuela, solo que de noche no se veía muy bien, me quedé ahí a esperar a que me encontrara.
- Keiry, ¿qué haces? –
- Yo…- miré melancólica por la ventana – extraño un poco la agencia, tengo buenos recuerdos y me dio ganas de ver, yo sé que no puedo pasar, porque todo está cerrado, pero quise verlo desde aquí, se ve claramente el edificio, desde mi ventana se veía la entrada del comedor – dije sonriendo
- Pronto regresarás, mientras disfruta el momento – dijo sonriéndome
Yo asentí y nos salimos del lugar, de camino a casa me sentía ansiosa por tratar de leer lo que dice, después de leer esa frase, mi mente solo ansía regresar a casa rápido.
- Muy bien, prepárense para poder recibir el año nuevo – dijo mi madre
Empezaron a poner la mesa, otros estaban en el jardín jugando, unos en el sofá, así que aproveché y me escondí en el baño, para leer, ya que no aguantaba por saber que decía.
Busqué las fotos, leí con cuidado las primeras hojas describían el caso, las siguientes era escritos de los dos ataques, seguí leyendo y había un escrito de lo que podría en verdad estar pasando, él señor Wood había escrito que hay cosas que no concuerdan, parecía que alguien había planeado este caso, y que yo peligraba, hubo una frase que más me impactó, “no sé si fue buena idea dejar a Keiry a cargo de éste caso, Keiry peligra y mucho”, definitivamente estaba pasando algo, y quizá me lo están ocultando, pero ¿por qué?,
- Keiry, ya sal, que ya va a ser hora – dijo Rayan
Yo salí de mis pensamientos, y me fui a la mesa.
- 10, 9, 8, 7, 6, 5…-
Solo podía pensar en lo que acababa de ver, necesitaba saber más, necesitaba saber que me esconden.
- Feliz año nuevo –
Todos se dieron el abrazo, yo apenas y pude sonreír. Empezaron a servir la comida, prendieron las velas de la mesa y las luces led.
- Ya siéntate bien, que puedes tirar algo – dijo la madre del niño
- No quiero, quiero ir a jugar –
- Dije que no y ve a lavarte las manos –
El niño, que era familiar de los Cliffort se levantó bufando. Cuando él se fue yo me fui por un vaso de agua a la cocina, de regreso a la mesa pude ver que el niño estaba afuera jugando con la pelota, su mamá lo vio y en seguida se levantó para meterlo, empezó a regañarlo, el niño se aferraba a quedarse, la madre le repetía “tienes que obedecer, te voy a castigar”, en eso la mamá le logró tomar de las manos y lo cargo, al entrar a la casa lo bajó mientras le decía, “ ya vete a sentar “, él niño se fue a sentar, pasó a lado de la ventana, pero en el camino tropezó, esa ventana tenía una orilla amplia, dónde pusimos un par de velas, unas estaban con una estructura más alta y otras directamente en el borde y debajo de ellas un pequeño mantel, que para un niño era algo alta, él niño quiso aferrarse a algo, así que tomó el mantel, haciendo caer las velas, en dirección hacia él, para eso yo me acerqué rápido a jalar al niño, lo tomé del brazo mientras me pegaba el adorno en el brazo y espalda yo por instinto empujé las velas con mi mano en sentido contrario, de un segundo a otro la cortina de la sala estaba encendida, todos rápido empezaron a tratar de apagarlo, la alarma de incendios sonó, unos aventaban agua otros le ponían ropa, pero seguía ardiendo la cortina y se extendió en la otra mitad de la cortina y la continua, yo solo podía ver como todo se incendiaba, quería ayudar, pero no podía moverme, sentía mis pies pegado al piso, mi cuerpo helado, un escalofrío recorría mi cuerpo, empecé a ver todo en cámara lenta, mis latidos se oían, traía una agitación, como si hubiera corrido u maratón.
- Keiry, Keiry aléjate –
Solo vi como el niño corría con su madre, la casa se llenaba de humo los demás se estaban alejando y yo sólo podía quedarme parada. De un momento a otro me vi en otro lugar, ya no estaba con los Cliffort, estaba en otra casa, veía como todo se incendiaba a mi alrededor, no había manera de salir, a lo lejos oía los gritos de una mujer, gritando mi nombre, “Keiry, Keiry, ¿dónde estás?”, yo sólo podía verme en el piso llorando, y de un momento a otro me vi, mi yo de pequeña, a mis tres años, con un vestido azul pastel, en mi brazo un oso de felpa, tenía un peinado de coletas, con moños del color del vestido, estaba en cuclillas llorando, me tapaba los oídos, y cerraba mis ojos con fuerza, mientras gritaba “ mami, mami, ven por mí”, todo empezó a verse con neblina, el fuego se esparcía por todos lados, no había manera de salir, yo trataba de ver dónde estaba la puerta, pero no se lograba ver, solo las llamas, que se hacían cada vez más altas, traté de moverme, pero mi cuerpo seguía sin responder, escuché pasos detrás de mí, con una voz diciendo “Keiry, mi vida, aquí estás“, era una voz de la misma mujer, suspirando de alivio, una voz dulce, sólo pude ver cómo tomó a mi yo de pequeña en sus brazos, tapándome con una manta, traté de tomarla del brazo para ver quién era, pero no la alcancé, la vi alejarse entre las llamas, atrás de mi todo se ponía n***o, me faltaba el aire, me sentía mareada.
- Keiry, no te quedes ahí –
Al momento que Rayan me dice eso, volví a la sala, vi que sólo yo estaba ahí, mientras las sirenas se escuchaban cada vez más cerca.
- Keiry, por favor reacciona –
-Keiry, ¡vámonos! – me gritaba a lo lejos Hanna
Como yo no respondía, Rayan me cargo en sus brazos, yo seguía viendo todo, pero mi cuerpo no reaccionaba, a pesar de que sabía que estaba en peligro, al salir de la casa los bomberos entraron, Rayan me bajo de sus brazos.
- Keiry, ¿estás bien? – dijo
Pero yo no podía responder, empecé a sentir que me faltaba el aire, sentía como todo empezaba a dar vueltas, sólo logré voltearme para vomitar, después de eso empecé a ver todo n***o.
Desperté estaba en la parte trasera de la ambulancia, traía una máscara de oxígeno, Rayan estaba alado de mi tomando mi mano, mientras su cabeza miraba hacia abajo.
- Kei, despertaste – dijo Hanna entrando a la ambulancia
Yo seguía mareada, no entendía que pasaba, vi mi mano, estaba vendada.
- Tranquila, te quemaste tratando de salvar al niño – dijo Hanna
Yo no lograba decir nada, no me salían palabras, solo sentía sueño y mucho cansancio, solo pude cerrar los ojos.
Desperté el sol estaba entrando por la habitación, yo estaba en cama, pude ver que no estaba en mi casa, traía ropa de hospital, no había nadie en la habitación, sólo yo, había regalos y un globo de recupérate pronto, sentí los ojos pesados, terminé durmiendo.
- Señorita ¿está bien? –
Yo apenas y podía ver, la luz del hospital me deslumbraba la vista
- Apaguen las luces – dijo la misma voz
Yo logré ver a los que me rodeaban, la luz del sol ya se estaba escondiendo.
- Señorita, ¿recuerda lo qué pasó? –
Yo sólo negué con la cabeza al doctor.
- Hubo un incendio en su casa, inhalo grandes cantidades de humo y sufrió una quemadura de segundo grado –
Yo estaba tratando de procesar lo que me decía, él salió y se acercó a mi Rayan
- Tú mano… -
- Solo es una quemadura – dije con dificultad - ¿cuánto tiempo ha pasado? –
- Llevas durmiendo dos días – dijo Rayan – los de la agencia vinieron a verte, y los demás te trajeron algo – dijo señalando los obsequios – pronto te darán de alta tú descansa –
Yo asentí y volví a sentir mucho sueño después de ésa plática.