CAPÍTULO 39 REBECCA Sabía que en ocasiones solíamos creer que las familias eran importantes, que dentro del dolor que estaba sobre la vida de cada uno de nosotros, un familiar podría ser quien frenará aquel dolor que de manera repentina y estrepitosa habríamos comenzado a tener de un día para otro, comenzaba a creer que de un momento a otro la vida se nos habría ido de las manos. Supongo que ahí es donde entraba aquello que la familia no era lo más importante, que no estabas obligado a estar con la familia, que no estabas obligado a quererlos, por el simple hecho de que la sangre era importante, que la sangre llama, ¿Pero en realidad lo hacía? Claro que no, habrían personas, que en realidad tenían el corazón completamente podrido, hechos demonios dentro de la vida, entre la vida y la

