CAPÍTULO 32 REBECCA Amor, amor, bendito amor. ¿Por qué te enamoras? Bueno, no… Mejor, ¿Por qué te enamoras del peligro? Nunca habría entendido al mundo, ni la realidad, pensaba que constantemente la vida se trataba cómo si fuese un experimento o algo parecido, en muchas ocasiones la vida no parecía tener sentido, ni para mí ni para las personas que se encontraban cerca de mi entorno, en muchas ocasiones he de admitir, que las cosas que sentía dentro del pecho eran un desastre, uno completamente maldito que habría sobrepasado los límites. No sabía porque de cierto modo yo me sentía así, no entendía con claridad en que momento mi vida se habría convertido cómo una especie de deja vú, ¿Era extraño? ¿Era real? ¿Cómo es que con todo esto no podía entender lo que sucedía? Por algún par

