CAPÍTULO 43 RENATA FERREIRO —Rebecca, cuanto tiempo—, Le dije con una ligera sonrisa. Ella sonrió de lado levemente—, ¿Qué tal has estado? —Mejor, me encuentro mucho mejor—, Alargó para tomar del café que se encontraba sobre sus manos—, Creo que por fin he encontrado la paz que necesitaba, lo entendí o eso creo—, Dejo el café sobre la mesa de madera y chasqueo la lengua—, Lo hicieron por mi bien. —Cómo tu por el nuestro, por fin era hora que una persona llegará a ser quien te salvará—, Dijo Demian, le pateo levemente por debajo de la mesa, soltó un insulto entre dientes—, Lo que quiero decir, es que me alegro que estés bien. —Gracias, ¿Ustedes? Regresaron a la vida, seguro eso es fabuloso—, Dijo con tono suave. De verdad parecía que algo de ella habría llegado a comprender que era

