La sonrisa de Alaric se desvaneció cuando los dos se fueron, y su mirada se volvió tan fría que daba miedo. Se había dado cuenta de que su sobrino seguía sintiendo algo por Selene, pero ¿por qué habría cambiado tanto después de su matrimonio? «No esperaba que Selene fuera tan importante para él.» Alaric agachó la cabeza, una misteriosa sonrisa apareció en su rostro y dio instrucciones a los sirvientes para que llamaran al médico de la familia. Por otro lado, Lucían tiró a Selene sobre la cama al entrar en la habitación y se apartó de inmediato, como si ella fuera basura o algo sucio. No obstante, Selene se rió por dentro ante lo creído que era Lucían, quien no era más que un bufón. —Ya no hay espectadores aquí, no necesitas seguir actuando —dijo Selene con desdén. —¿Cómo? ¿Me estás ech

