DongHae miro a KangIn y a Leeteuk cuando salió de la habitación. Se acercó a ellos. —Gracias por dejarme quedar aquí —Susurro a KangIn. —No tienes que agradecerme, hijo —Se levantó y se acercó a DongHae que estaba demasiado cansado como para pelear con el mayor — ¿nos contaras que ha pasado? — DongHae abrió la boca y luego la cerro sintiendo como nuevamente las lágrimas se asomaban por sus ojos. KangIn con un poco de temor se acercó y lo abrazo. DongHae no pudo evitar pasar sus brazos por la cintura del mayor cerrando los ojos, sintiendo ese sentimiento que siempre había sentido con él. Lo entendía, ahora sabía por qué y aunque estuviera enojado con él en ese momento lo que necesitaba era justamente eso. —Llora, hijo…no tienes que guardarte nada…llora hasta que ya no puedas más, d

