Capítulo 15: él tiene mucha suerte —¡Martaaa! Joya me llamaba desde el lado del lugar. —¡Marta! —dijo Joya al ver que ya tenía mi atención— Damián dice que te estás retrasando. Está bastante enfadado contigo. Me sentí avergonzada. No quería que aquellas chicas supieran que Damián y yo no nos habíamos casado por amor. —Es un impaciente. Supongo que será mejor que me vaya. Encantada de haberlas conocido. —me di la vuelta con una sonrisa, pero sólo había dado unos pasos, cuando sentí un golpe en la espalda. —¡Ay! —me voltee con rapidez y vio una manzana mordida en el suelo. Más allá, el mono gritaba con deleite mientras Masi le dirigía una mirada avergonzada. —Lo siento —gritó Masi—No sé por qué actúa de esta manera. Deberías estar avergonzado, Marta es nuestra amiga. Como me caían ma

