Al llegar era fin de semana todavía tenía dos días antes de enfrentar al abuelo decidimos ir a casa de Tomas, era más fácil que alguien llegara a mi casa que a la suya. Claro que voy a enfrentar todo, pero no hoy, hoy solo quiero descansar y pasar tiempo con Tomas. El chófer de Tomas nos esperaba en el aeropuerto había periodistas pero en esta ciudad suelen ser más respetuosos sólo nos sacaron algunas fotos y ya. Subimos al auto y me recosté en el hombro de Tomas -Todo bien - dijo acariciando mi mejilla -si, solo me siento cansada, seguramente el lunes a primera hora voy a tener que lidiar con el abuelo -no te preocupes, yo estaré a tu lado, ahora no pensemos en el ni en Melissa - suspiré no podré evitarlos para siempre pero hoy y mañana si. Llegamos al apartamento, nos duchamos y n

