Capítulo 4

1492 Palabras
- debiste verla mamá, parecía que me quería comer viva con esa mirada de odio que me hizo - estaba sentada en el jardín en una banca mientras mamá arreglaba las rosas de su jardín, ella tenía muchos tipos de flores, pero las rosas eran sus favoritas por mucho. - cariño no les hagas caso, pero jamás dejes que te humillen - me dio una mirada cálida. - sí, lo sé, tuve que decirle el apellido que llevo para que me dejara tranquila - le confesé. - tu no eres de usar el apellido, pero esta bien, por una vez no le hará daño a nadie - me dijo solapando mi acción. Unos de los hombres que cuidan la casa pasaron a paso apresurado guardando sus armas a un lado de sus pantalones, una típica escena recurrente en este lugar. - ¿que es lo que sucede? - pregunto mamá levantándose. - señora, tenemos un pequeño inconveniente en uno de los negocios que necesita ser atendido con urgencia - contesto uno de ellos. - esta bien, ¿Tony irá con ustedes? - pregunto ella. - así es señora - contesto el hombre. - bien, entonces cuídenlo por favor - dijo mamá un poco angustiada. - como usted diga señora - asintió con la cabeza a modo de despedida - señorita - se dirigió a mí, asentí con la cabeza de forma amistosa. Los vimos salir a todos, unos mas armados que otros, subiendo a los autos en busca de "resolver"el problema, cosa que ya sabíamos como se arreglaban, pero que podíamos esperar es la mafia, no es el patio de la casa de la abuela. - bien, creo que iré un rato al refugio - le dije a mamá. - te pasa mucho tiempo con los animales - - así como tu con las plantas - le conteste y le di un beso en la mejilla. - regresa a la hora de la comida, tu padre quiere hablar contigo esta tarde es muy importante - empezé a caminar - me escuchaste Fran - - sí mamà, te escuche, estaré aquí puntual lo prometo - Caminé por las calles como siempre, hasta que llegue a mi destino que era el refugio de animales, salude a Crista ella siemrpe esta aquí maneja todo lo que tiene que ver con los animales y a quienes seran dados para que los cuiden. Estaba bañando a uno de los cachorros que se encontraron en la calle la semana pasada eran tres yo le lleve uno a casa, hay un patio enorme asi que lo puedo tener allí, claro sin dejar que se acerque a los demas perros ya que son agresivos ya que estan entrenados para atacar, si lo sé es triste. - Fran podrias traer al cachorro - me dijo apareciendo por la puerta. - sí claro ya termine de secarlo, ¿van a adoptarlo? - me acerqué con el cachorro. - si hay una chica que quiere un cachorro - caminamos juntas al mostrador. - esperemos que vayan a cuidarte bien, eres un buen cachorro - lo acaricié. - este es el cachorro del que te hable - dijo Crista y vaya la mala sorpresa que me lleve, era la chica de la fiesta. Me observó como si yo fuera un simple insecto y una sonrisa burlona se formo en su rostro. - si esta perfecto es hermoso, necesito compania y el será perfecto - respondió a Crista era claro que yo no le agradaba para nada. - bien esntoces solo llenaremos algunos formularios para que te lo lleves - la chica de inmediato me miro. - que los llene ella, quiero ver otras mascotas - su sonrisa que bien borraría de su cara de un solo golpe apareció. - ella no puede hacer eso para empezar ella es voluntaria, en segunda deben hacerlos los respectivos nuevos dueños de las mascotas y en tercera yo mo me atrevería a darle una orden a ella - respondió Crista. - ¿solo porque tiene relación con la mafia? - río sarcástica. - no, porque ella es mi amiga - me dedico una sonrisa, me quito el cachorro y busco los papeles. - bien, pero que sea rápido - dijo enojada. Vi el reloj y ya faltaba poco para la hora de la comida, papá me mataría si no llego a tiempo, no le gusta la impuntualidad, según el es una flata de respeto. - Debo irme Crista - me quite la playera que uso siempre encima de mi ropa. - te veo mañana - tome mi mochila para salir. - nos vemos mañana - me respondió ella. Moví la media puerta del mostrador para salir, me di la vuelta para cerrarla, cundo volteé para seguir mi camino, esa chica estaba frente a mí encarándome. - ¿podrias moverte? - jamás habia odiado a nadie pero ella empezaba a despertar esa parte de mí. - ¿te crees mucho no? - sigue con su mirada llena de despreció. - ¿cual es tu maldito problema? Ni siquiera te conozco - me pare tratando de parecer intimidante. - ¿algún problema señorita Berlusconi? - pregunto uno de los hombres de mi padre, deveras que necesita hablar conmigo para haber tenido que me mandaran a traer. - vaya, así que si eres una Berlusconi después de todo - me vió de arriba a abajo, mientras el guardaespaldas de mi padre se acercaba a ella. - dile a tu perro guardián que se aleje, no le haré nada a la preciada joya de la familia Berlusconi - dijo encarandolo. - sí lo soy, y un consejo alejate de mí, aunque quisieras hacerme algo no podrías - hice un ademán de levantar un poco la mano y se asustó un poco a lo que solté una carcajada - vámonos mi padre me espera - caminamos a la salida. No entiendo que hacía esa chica alli y porque su afán de saber si soy o no una Berlusconi, y porque me mira queriéndome matar. Llegue a casa, baje del auto y entre a casa, papá estaba en el comedor con mamá. - llegas a tiempo hija - me saludo mi padre. - así es, estaba en el refugio - me senté a la mesa, me sirvieron la comida. - ¿de que querias hablar papá? - - solamente faltan unos pocos días para que cumplas dieciocho años, y tenemos una fiesta preparada para ti - me dijo haciendo que me ahogara con el arroz. - pero papà di questo estasi parlare (de que estas hablando) - me tomo por sorpresa siempre hacian una fiesta con toda la familia pero jamás lo hacian con tanta anticipación. - tenemos todo listo para ese día - me dijo emocionado. - si todavía faltan tres días - contesté. - eso es muy poco tiempo se van en un abrir y cerrar de ojos - contestó Tony entrando al gran comedor. - al menos nos juntaremos toda la familia - les contesté sonriendo - y el tío Evan siempre hace algo gracioso - eso era cierto al pobre tío Evan siempre le pasaba mas de algo. - te quiero muy bien presentable ese día así que irás con tu madre a comprar un vestido muy lindo para esa noche - siempre se celebraban los cumpleaños en la noche ya que todos estaban libres en la noche. - esta bien papá como tu digas - seguí comiendo. - essa es là mai senorita - dijo papá lanzando un beso con la mano. Tony se sento y todos comimos juntos, luego papá y Tony se fueron a encargarse de sus asuntos. Se supone que mañan iría a comprarbel vestido con mamá así que me fui a mi habitación a leer un libro y me quede dormida. Cuando desperte eran las ocho de la mañana, ¿como es posible que duerma tanto? Fuí a la cocina por un vaso de agua, todavía llevaba la ropa de ayer. Papá estaba hablando con un hombre de tal parece que de su misma edad, ambos se levantaron cuando me vieron. - hija buen día, ven aquí quiero presentarte a alguién - me acerqué a él - hija el es Fredo Russo, es mi socio - el hombre estiró su mano para dármela. - buenos días, mucho gusto mi nombre es Franchesca - le di la mano y el la beso. - yo ya sé quien eres te conozco desde que eras muy Piccoli (pequeña) - y yo ni siquiera sabía quien era él. - bien hija, lo invite a tu fiesta de cumpleaños, así que lo veras allí - dijo papá. - que bien, mucho gusto señor Russo, nos vemos allí - Me despedí y seguí mi camino a la cocina, después del desayuno mamá me saco a toda prisa para ir a buscar el vestido segun ella "perfecto" y así lo hicimos fuimos de tienda en tienda a buscarlo, hasta que lo encontramos.
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