Querido diario (se me hizo muy estúpido llamarte Josh)
Creo que estoy deprimida.
Lo sé porque acabo de ver a mí o tan extrañado ex seguir adelante nada más y nada menos que con la chica que odiaba.
¿Qué fue lo paso? ¿Qué hice mal?
Si él quería herirme, creo que lo hizo de la peor manera. Sé que no puedo decirle que lo amo, sería estúpido y no quiero explicar mi idiota fobia al compromiso. Es solo que duele, y jodidamente mucho.
He intentado acallar mis estúpidos sentimientos y no da resultado. La conclusión de mi caso es que: estoy hecha mierda.
Así que aquí estoy, comiendo mi hermosa y excitante comida china a lado de mi maldito perro. Tratando de que mi maldita muñeca deje de tener una escritura tan de la mierda y tratando fuertemente de no llorar al recordar a mi ex besarse con esa perra.
Mi mejor amigo Iker se fue, estudiara lejos y ha sido incomodo desde esa vez. Es bien sabido que ya nada es igual, peor duele. A veces quiero solo asaltar la maldita licorera de mi casa, pero sé que mi madre se dará cuenta.
Mi padre... creo que ya no tengo padre desde hace mucho.
Trato de pensar en que sería de mi vida si mi padre no hubiera sido un hijo de puta infiel. ¿Estaría con un anillo tan joven? ¿Sería más recatada? ¿La escuela me importaría un poco más? No dejo de pensar que todo dio un giro y se fue a la mierda a causa de ello. Ahora mismo no me conozco ni a mí misma.
Cuando estaba todo bien, estaría ocupando esta noche con mi telescopio tratando fuertemente de ver un planeta aun así estuviera nublado. Estaría resolviendo ecuaciones matemáticas y leyendo tal vez El diablo de los números. Todo sería diferente, o tal vez solo exagero.
No les he dicho a mis amigas que casi lo hago con Iker. Y aunque sé que no me jugarían, se sentirían pésimas por hacerle eso a Sam. Pero igual, tampoco les dije que él me encontró mi remplazo tan rápido.
Un remplazo que no creía posible, hasta hoy.
Escribiendo aquí, en la maldita libreta que fue un regalo de aniversario, se siente como una maldita puñalada. Y la dedicatoria aquí, creo que es más dolorosa.
Todo el día de hoy me puse a leerla una y otra vez tratando de encontrar el error y saber que parte de aquellas palabras escritas son mentiras.
Tal vez la única mentira en ellas soy yo.
Jamás había sentido un dolor como este, sé que soy masoquista al sacar toda la caja con nuestras fotos. Sé que soy una idiota al reproducir aquellas notas de voz en los mensajes. O soy aún más idiota al dormir con la última prenda de él y tratar de sentir aquel olor que poco a poco se desdibuja.
Lo admito: siempre amare a Sam.
Tal vez quien lo lea crea que esto ya es una estúpida historia de amor narrada por una chica despechada con una letra de mierda. Si algún día lo lee mi madre, tal vez se culpe por lo de Iker y se tome otra perspectiva de mí.
Tal vez debería de hacer esto. La escritura no es lo mío, ni aun si se trata de una tarea.
Ahora mismo tengo miles de sentimientos encontrados. Quiero llamar a Sam, quiero decirle que acepto y quiero que me tome y me coja como dios sabe que lo hace. Otra parte quiere gritar, llorar y maldecir a Sam. Quiere mandarlo a la mierda tantas veces sean y jamás volver a ver su estúpida y atractiva cara.
Así que hago lo segundo.
Como estúpida asalte el maldito bar de mi casa y tome tequila solo por primera vez en la vida y déjame decir que no fue nada agradable. Puse la maldita canción de Heavy Metal más loca que tenía a miles de volúmenes incomodando a los vecinos con mi mierda depresiva; y lo hice.
Grite. Patalee. Y al final llore.
Tome mi maldito iPhone y marque el número de mi novio...
No me contesto.
Llore aún más fuerte y tome aún más.
Entre a su maldito f*******: y mande notas de voz: gritando, sollozando, maldiciéndolo y al final tratando de que volviéramos.
¿En qué mierda me convertí?
Todo lo que alguna vez me prometí no hacer se fue a la mierda.
Alguna vez prometí no enamorarme, y Sam llego.
Alguna vez me prometí nunca defraudar a mi madre, y lo hice al fallar en la escuela.
Alguna vez me prometí no ponerme relleno en las tetas, y a los trece lo hice solo para impresionar un chico que al final jamás me gusto.
Alguna vez me prometí no reprobar materias, y al final tengo que repetir año.
Alguna vez e prometí no llorar por un hombre, y aquí estoy.
Alguna vez me prometí no caerme... y creo que jamás podre levantarme.
Los alguna vez creo que son más aun mierda que los tal vez, todo lo que fui o trate de ser se fue al caño junto con mis sentimientos.
Así que a la mierda. Bajo mi borrachera con comida grasosa china
A la mierda lo que piensen se mi ahora mismo.
A.
La.
Mierda.
Tu creadora: Wen.