—¡Carajos!— Arden pasa ambas manos por su rostro. Necesitaba darse un baño con suma de urgencia, estaba odiando el olor a azufre que tenía en su piel, además de qué la cabeza no dejaba de dar vueltas en el asunto de Blaire. Avanza hacia el primer piso, iría a su habitación por algo de ropa para la pelirroja, cómo le había prometido, y luego iría al baño del segundo piso para darse una ducha rápida y no molestar a Blaire. Su cuerpo y mente le juegan una mala pasada cuándo escucha el agua corriendo en su propia habitación, dándole el indicio de que Blaire ya estaría por ingresar a la misma, si no es que ya se estaba dando un baño. De solo imaginarla con el agua deslizándose por su cuerpo, siente cómo algo comienza a crecer dentro de sus bóxer. De la misma manera que había ocurrido en el

