107

2003 Palabras

—¿Arden, sos vos?— Baja las escaleras de prisa. Estaba ansiosa por verlo, se había quedado por demás preocupada cuándo se fue a buscar a Hakeem y quería asegurarse de que lo había e contado y habían podido resolver lo que fuera que hubiera pasado entre los dos. —¡Si, muñeca!— Declara ronco dejando su campera sobre el primer sillón que ve. —¿Quién más podría ser?— Canturrea mordiendo su labio inferior. Sin percatarse de qué ella está más cerca de lo qué espera, de otra forma no estaría pasando su mano por su cabello para despejar su mente y mostrarse más relajado al llegar a su hogar, en aquel gesto involuntario. —¡No lo sé, últimamente no tengo ni la menor idea de quién tiene acceso a tu departamento!— Admite subiendo sus hombros con gracia. A lo qué el semidiós suelta una carcajada r

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR