Estaba en una habitación que no era la mía, me encontraba acostada en una cama grande, la luz estaba apagada, pero, lograba visualizar todo a mi alrededor ya que había una ventana donde se reflejaba la luna; sentía pequeñas sensaciones de electricidad por todo el cuerpo, me quería levantar y no podía, cuando traté de hablar vi la sombra de un hombre, con una bonita figura, este cada vez se me acercaba más a mí, me tensaba y a la vez surgía una excitación hacia él, al verlo más de cerca lo reconocí, era él, Julio. Se colocó encima mío, sin decir nada y comenzó a dar besos por mi cuello, mi cuerpo empezó a responder a su tacto, con mi mano acaricie su cabeza haciendo que me besará, sus labios con los míos eran una combinación perfecta, luego empezó a bajar hasta mis senos dándoles caricia, poco a poco llega hasta mi intimidad, me sentía mojada allí, yo quería que pasará, quería estar con él, entregarme a ese hombre ¿era esto normal? Es un hombre mayor ¿estaba bien que sucediera?
-Stefany – escuche la voz de mamá
Él se empezó a quitar la ropa, haciéndome ver su abdomen muy bien marcado, se quitó el pantalón estaba preparándose para entrar en mí.
De pronto me samaquearon.
-Hermana- dijo Josy
-Despierta – agregó
Abrí los ojos, despertándome, todo había sido un sueño, un sueño húmedo, nunca me ha pasado, es la primera vez, tomé una bocanada de aire.
-Ya estoy despierta niña, calmada ok – le dije a mi hermana, la cual me miraba riendo.
Me levanté de la cama, sentí unas mínimas punzadas en mi zona v, lo cual me pareció raro, recordé que eso sucedía cuando una chica se encontraba con alta excitación, logré sacar esos pensamientos, y me fui al baño a revisarme, mi ropa interior estaba mojada, me avergoncé y luego me reí de mí. Decidí bañarme, para bajar toda la calentura que sentía, el agua recorría cada parte de mi cuerpo. Al salir me coloque la toalla y puse toda la ropa en la lavadora, después la centrifugue y ya estaba lista para colgar.
Me vestí con vestido de tiras, color lila bebe con unas flores muy bonitas, mi cuerpo no era delgado sino de contextura llena, mi estatura es pequeña, lo mejor que rescataba de mí eran mis piernas y que mi trasero se resaltaba bien con dicho vestido.
Era sábado, así que acabé con unas tareas domiciliarias que habían dejado los docentes, me puse a limpiar mi habitación, poniendo los audífonos, escuchando la canción de secreto – Karol Gy Anuel AA.
Y nadie nunca lo va saber
Que tú eres mi mujer
Y nadie juntos nos quiere ver
Pero nos vamo' a esconder
Yo te hago el amor bien rico
Y te aprieto la mano
Bebé, ya son como las cuatro y pico
Pero pa'l sexo es temprano
Baby, conmigo tú te sientes vivo
Pero siempre nos matamo'
Los secretos siempre se saben
Baby, tarde o temprano– cante, en voz alta.
Me encantaba bailar y cantar, mi voz no era la mejor, mi papá siempre la compara con la de la chimoltrufia, uno del personaje de chespirito.
Entre todo eso, una piedrita fue lanzada dentro de mi habitación, a través de mi ventana con rejillas, me quite los audífonos y escuche un siseo, me pareció algo extraño. Al lado mío, guardaban el camión y la camioneta, además de ello vivía un mecánico. Me subí a una silla para ver quien estaba haciendo eso, y me pegue un susto al ver a Julio allí.
-Hola bonita – me dijo y yo me quede estática.
-Me has metido un susto- le respondí
-Y no me digas así- agregue, tratando de sonar seria.
-Te envié solicitud, ¿por qué no me aceptas? –dijo interrogante
-No ….- iba a seguir hablando, cuando escuche a mi papá acercarse.
-Adiós- le dije
…
-¿Hablabas con alguien? – pregunto mi papá
- No, ha de ser la música
Sonó al lado, ya estaban prendiendo el camión.
-Mmm está bien hija – me dijo
-Vamos a comer un cebichito con su chicharrón – agregó
- Si, termino en unos 20 minutos y vamos pa – le dije, mi papá sabía que me gustaba comer eso y cada que podía o se daba un tiempo nos íbamos, solo él y yo.
Termine de limpiar mi habitación, coloque mi ropa sucia que estaba tirada al cesto y revise mi celular, nuevamente esta su solicitud.
-Stefany, ya – dijo papá desde afuera de la casa
- Ya voy pa – le dije
Tome la decisión de aceptar dicha solicitud. Cerré las pestañas del celular, lo bloquee, guarde en el bolsillo de mi vestido, me puse perfume y salí corriendo. Mi papá cuando ya me llamaba por mi nombre era porque ya me estaba demorando. Al salir lo vi parado conversando con aquel hombre que me estaba empezando a enloquecer.
-Ya estoy lista papá, vamos – le dije
- Espera, ya yo te esperé – me dijo, lo miré incomodad.
-Buenos días señorita- dijo Julio
-Buenas- le dije cortantemente
Ni modo me toco esperar menos de 5 minutos parada en la puerta. Cuando acabaron de hablar le pregunte a papá de que hablaban.
-¿Qué hablaban papa?- le dije
- Negocios hija, tiene una mercadería que me puede servir para mandar el centro, ya sabes cómo es esto – dijo
-Está bien pa _ le dije
Fuimos a comer al restaurante de “La sazón de Jaime”, quedaba frente a un parque y realmente sabía delicioso su cebiche allí con su rica chicha morada.
-Y cuéntame ¿qué tal la academia mi niña? – preguntó mi padre
-Me ha ido bien pa, sé que esta vez me irá mejor y entraré a la universidad – le dije sinceramente, a lo que él me dio una mirada acogedora.
- Así será mi niña- dijo papá, para luego comer lo que nos habían servido.
Al terminar de comer, nos fuimos caminando a casa ya que estaba relativamente cerca, mañana vamos al zoológico con tu hermana y tu madre, ya nos toca salir a pasear.
-Sí, me parece bien papá – le dije, moviendo la cabeza
- Pa, verdad una cosita – agregué
-Dime – dijo tranquilamente
-¿Puedo salir hoy? Por fa – le dije
-¿Con quién?- respondió serio
-Con Kailaini, pa – le dije
-Está bien, ¿a dónde irán? – interrogo
-Cerca, por el ovalo – le respondí sonriendo
-Ok – dijo
Cruzamos ya que el semáforo estaba en verde para nosotros, pasamos un colegio, luego una bajada, la tienda y llegamos a casa. Los trabajadores del al lado estaban almorzando, mi papá me dijo que pasará y al entrar mi mamá me dijo.
-Seguro se han ido a comer, cuando no ustedes
A lo que yo solo reí, agarre el control de la TV y busque una película, a mamá aún le quedaba un rato en la cocina y Josy jugaba con sus muñecas ya que había acabado su tarea en la mañana.