16. Un triángulo de emociones y sensaciones. El amanecer en la costa tiene un brillo especial, dorado y suave, como si todo el mundo estuviera envuelto en una especie de velo brillante que hace que las cosas parezcan más hermosas de lo que realmente son. Me despierto en medio de ese resplandor, la piel tibia y el cuerpo aún latiendo con la energía de la noche anterior. Los recuerdos me invaden lentamente, como una marea que sube, arrastrando sensaciones y miradas que aún siento sobre mi piel. Brandon está dormido a mi derecha, el brazo lanzado despreocupadamente sobre su pecho, con esa calma que solo surge después de una tormenta. Él es una tormenta, intensa, salvaje, y sin control. Lo he sentido en cada toque, en cada beso que me dio anoche. Su urgencia, su hambre casi primitiva de quer

