Lluvia de emociones

1254 Palabras
Alejandra Ahora solo tenía dos días para encontrar al patito feo, mi hermano estaba desquiciado y yo más, mira que ayudarlo con sus locas ideas, aunque debia reconocer que fue bueno que pensara en mi para esta mision y no en los miles de hombres que tiene a sus disposición, el no me daria ese carro por que si, el dice que con esfuerzo puedes conseguir lo que sea que te propongas, parece un viejo cuando habla asi, esa frase se la enseñó mi padre y se habia convertido en su filosofía de vida, esos dos si que se llevaban bien y yo pues de verdad añoraba ese auto, así que buscaría a mi cuñada misteriosa otro día más sin quejarme. Llegando a la universidad la vi de lejos (es mi día de suerte ) La vi de lejos del brazo de otra chica. Me acerque a ellas y salude normal obvio a lo lejos tomé una foto para enviarla al troglodita de mi hermano. - Hola chicas!! ¿Son nuevas?, nunca las había visto por aquí! - Las abordo de inmediato, la meta es mi auto deportivo. - Hola! Mi nombre es Diana y no. Estamos en último año yo de medicina y mi amiga Lorena, ella estidia Ingeniería. ¿Cómo te llamas? - Vaya, si que eran unos ratones de biblioteca. - Mucho gusto Alejandra me pueden decir Aleja - Me llego un mensaje de mi hermano y luego tres más y al fin una llamada ja, ja, ja estaba de veras desesperado - un momento chicas debo contestar... - Me aleje solo un poco y mirandolas para no perderlas de vista y abrí la llamada. En la llamada... - Cuéntame Todo!!! Esa es mi chica!! - Se eschaba muy emocionado. - Calma galán. Te daré todos los datos cuando mi carro esté en el garaje de la casa. Antes No!! - Con mi risa burlona cuelgo la llamada. - ¡No me jodas Aleja! - Me grita el estupido y desisto de colgar solo para dejar las cosas en claro y darle un poco mas de suspenso a la situacion. - Disculpa las chicas me esperan y tengo información que conseguir. - Colgando. - Aleja! Aleja Bit Bit Maldición. - Mi hermana aveces era muy cruel, debió haberme dado por lo menos un adelanto. Ahora debía esperar hasta verla para saber más y eso no me gustaba nada. Me las pagaría... Fin de la llamada. Con las chicas... - ¿Nos tomamos un café, chicas? - Las invito para alargar la charla, necesito tener mas informacion, la emocion de mi hermano es por algo y parece ser que esta chica en serio le interesa. - Sí, está bien. - La que habla es Diana, cosa que me llama la atencion. - Hablas poco. Quiero que seamos amigas yo soy poco de ellas, pero ustedes me cayeron bien. Si algo te incomoda por favor dímelo. La idea es llevarnos bien. — Las chicas parecían amables y de verdad yo no tenía amigas, el sobreprotector de mi hermano era tan insoportable que ni eso. Las chicas de mi facultad eran todas unas mimadas y me hablaban solo para preguntar por mi hermano es por eso que a él no le gustaba traerme y pues yo lo molestaba invitándolo a venir. - Si gracias Alejandra. Me cuesta entrar en confianza con la gente igual y todos los que se nos acercan es para ofendernos según somos la gorda y la fea. ¡son unos estúpidos! - Comenta raquel con evidente molestia. - Así es. Pero ya te he dicho que conmigo no pueden. Nadie más que yo soy capaz de controlar mis emociones y no voy a permitir que nadie me humille sé lo que valgo y tú deberías saberlo también Lore... ¿Cierto Aleja? - Ya veo por que son tan amigas, la fuerte y la debil, tipo agua y aceite, tipico. - ¡Claro que si! No te dejes la verdad yo creo que lo que necesitas es un cambio de look. Eres hermosa y no me quiero ni imaginar las curvas de infarto que guardas debajo de esos trapos... Todas: Ja, ja, ja. - ¡Gracias Chicas! Valoro mucho esto. - responde mi futura cuñada, divina. - ¡Me caen super! Creo que seremos muy buenas amigas - emocionada. ************** En La Oficina... Leonardo Mi Día no empezó también que digamos... se atrasaron unos permisos y la obra va a estar detenida hasta que se resuelva. Pero bueno nada que no pueda arreglar con un par de llamadas y un poco más de dinero. Aveces creo que mis empleados están esperando que yo haga su trabajo.... - Maldición para eso les pago!! Largo... - El estres estaba acabando conmigo. - ¿Podrías dejar de resolver todo con gritos? ¿Qué te tiene tan de mal humor, es tu Chica? - Entra sin tocar Andres y empieza de inmediato con su cuestionario. - Sí. Aún no logro hablar con ella y estoy desesperado bro. No sé qué rayos me pasa... - Sonido del teléfono *Foto* - Por fin!!! - Emocionado. - ¿Que pasa? - Me pregunta mi amigo con evidente curiosidad. - La Solución a mis problemas. - Rei como desquiciado, pero no me demoro mucho pues, Hable con Alejandra y luego de hablar con ella quede más enojado es una vil manipuladora. - Me vas a decir que pasa... - Ahora era bipolar ante los ojos de él, mis cambios de animos estaban siendo irremediablemente controlados por la investigacion hacia esa chica. - ¡Autoriza la compra de un AUDI lo necesito en casa esta misma tarde! ¿puedes hacerlo? - No tenia de otra que responder a sus demandas. - Cuenta con eso. Adiós estás demasiado raro últimamente... espero pronto puedas contarme sobre mi cuñada misteriosa. - ¡Largo! ja, ja, ja. Pronto lo haré tranquilo... - Estaba entre desesperado y emocionado, ya la había encontrado, pero y ahora que haría, que le diría, como llegaría a ella. Esto era aún peor de lo que imaginaba. Será que vale la pena todo esto... Tenía miles de cosas en mi cabeza, miles de preguntas rondando. Esto era una locura... Caminaba por mi oficina de un lado a otro, desabroché el nudo de mi corbata, maldición estaba sudando, ansioso, parecía un adolescente, un puto puberto, aún no la veía, no la tocaba, no nada y me estaba sintiendo así. Como asustado o quizás feliz. La lluvia de emociones que me invadía en este momento no sabía como explicarla. Nunca en mi vida había estado enamorado, desde joven solo me enfoque en estudiar, en aprender del negocio, a manejarlo y a sobrevivir en esta y sociedad de lobos, las mujeres tienen un lugar en mi vida, obviamente me divierto y saco tiempo para esas fiestas locas donde el alcohol es de lo más que hay, relaciones de solo una noche en las que muchas veces no conoces a la portadora del sexo opuesto. Mi hambre de posicionarme como el número uno en mi campo, me había hecho poner a todo lo demás en segundo plano. No me quejo de nada de lo que he conseguido, ni de como he vivido mi vida hasta ahora, es solo que las cosas que siento justo ahora por una chica que solo de imaginarla me pone cachondo, hace que sienta miedo. No es posible que alguien se adueñe de tus pensamientos sin siquiera conocerte o tener contacto con tigo. ¿Será esto amor a primera vista?
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