Lorena No quiero despertar de este sueño, desde que conocí a Leonardo todo es como vivir en una fantasía, osea, ni en mis mejores sueños me imaginé viviendo todo esto, con el todo fluye natural como si él siempre hubiera estado ahí esperándome y por fin me hubiera encontrado. Mi caballero quien vino a rescatarme de un mundo de humillaciones y sufrimiento en el que vivía. Leo me llevó hasta la habitación en su hombro, yo me rendí, pues sabía que hasta que no obtuviera lo que quería no me bajaría, además de que el hoy se veía tan guapo con esos pantalones cortos y su torso descubierto que se me antojaba y mucho, así que le seguí las aguas, si, soy una loca igual a él, una pervertida, me he vuelto una adicta a sus besos, a sus caricias, a su gran tamaño. Uff. Me deposito en la cama, que

