–No lo sé. Tardé mucho en darme cuenta de que no podía solucionar nada. Mi trabajo era insignificante… –Eso no es verdad. Has ganado premios con tus reportajes. La gente te escuchaba… –Sí, ya. Pero una vez terminado un reportaje pasaba a otro e intentaba olvidarme del primero. Sin embargo, están todos ahí, en mi memoria. Y ya sabes cómo son los recuerdos. Aparecen en los momentos más inapropiados. –Eso debe de ser horrible. –Lo es. No te puedes imaginar cuánto. Es por los niños… cuando hay una guerra o una catástrofe, ellos son los que más sufren. Y siguen sufriendo sin sus padres, sin nadie que los consuele –Damian se detuvo abruptamente y tomó su mano–. En fin, sólo quería decirte que te agradezco mucho que hayas estado siempre ahí. Y me alegro de que estés aquí ahora. Janine tuvo q

