Emiliano, al día siguiente, después de pasar una noche arrolladora con el dinero que despilfarró solo por darse una vida que no se gana sino con dinero mal habido, vuelve a la empresa pensando que sería un día normal como otro más, lo que él no se esperaba era la tremenda sorpresa que Catalina le tenía preparada. Al llegar a su oficina, Catalina estaba allí sentada con su tía Marisela, junto a ellas estaba Oliver el contador general de la franquicia, donde al ver a tanta gente en su oficina, su reacción no se hizo esperar y en preguntar lo siguiente: — ¿Qué hacen todos ustedes aquí en mi oficina? —Catalina lo recibe con una sonrisa muy malévola. —Bueno Emiliano, estamos aquí porque ya tenemos las pruebas suficientes para meterte derechito a la cárcel, por robar la empresa de mi famili

