Catalina estando en su casa, decide recibir a una maestra privada, para que le diera clases particulares a su hermanita Isabella, ya que en las horas libres no la tenía aun en alguna actividad extracurricular. Ella al recibir a la maestra, le ice que horario es conveniente a darle la atención a la niña, y como no podía estar presente porque tenía que salir hacer unas compras importantes, la deja al pendiente de su tía que le aria las indicaciones, por lo tanto Catalina sale de su casa para comprarle ropa y zapatos nuevos a la niña. Estando en el centro comercial, y hablando con una de las vendedoras, viendo os opciones de zapatos le dice: — ¡No! me gustan más estos. Por favor un numero 35. —La vendedora se va a buscarlos. Catalina se queda allí viendo otras cosas,

