Es otro día, y Michelle ya estaba lista para comenzar con su tratamiento, Ana le hacía compañía, mientras vivía el trance. Ella llega a esa sala, llena de mucho miedo e incertidumbre, solo veía unos sillones bastantes acolchados, como para sentarse a dormir allí cómodamente, en el lugar había otra persona conectada a un porta sueros, donde salía la vía y se encontraba conectada a una solución, seguro también con quimioterapia. Michelle observa su aspecto, era otra chica joven, estaba bastante pálida, con un gorrito tejido en su cabeza, varios suéteres, y algo seria en su rostro. La enfermera le pide que se siente cómodamente, en donde ella quisiera, de los que estaban desocupados, para comenzar con su tratamiento, la enfermera que le correspondió atenderla es bastante a

