Hermes Esto que estaba experimentando gracias a Hardy era un nuevo nivel al que me llevaba, ni siquiera cuando me corrieron de casa, me sentí tan dolido, yo era capaz de proveerme y cubrir mis necesidades, hasta con cierto lujo. Solo no podía llegar a competir con Hardy quién tenía a disposición los recursos que la compañía familiar y el dinero le daban, mi temor era que cumpliera sus amenazas, no solo dejaría de verla por un tiempo, a él lo creía capaz de cometer una locura. Prefería no tentar a mi suerte y a la poca cordura que le queda a mi amado hermano, casi puedo asegurar que la ocasión que pase a ver a mi padre, Hardy se enteró y esto también es su forma de advertencia. Flashback... —Buenos días, ¿en qué le puedo ayudar? —Buen día, quiero hablar con el señor Reymond Hars

