Yelena abrió los ojos enfocando a Corax parado en una rama baja frente a ella, bajo la vista y vio que en su nariz tenia un paño detenido por una mano grande, algo atontada paso los dedos por las marcadas venas y se dio cuenta de que estaba recostada sobre el pecho de Thomas, al levantar la vista lo vio sonreír aliviado de que ya hubiera despertado. - ¿Qué paso?- susurro Yelena intentando sentarse. - Quédate tranquila, al parecer te dio un golpe de calor, tu nariz comenzó a sangrar tus mejillas se pusieron rojas y comenzaste a sudar.- le dio otro pañuelo al cuervo y este lo llevo al río para mojarlo. - Soy una inútil.- rio viendo al cuervo volver con el paño escurriendo agua. - Ahora me cuestiono si has comido bien esta mañana o anoche después de todo el lio de ayer, te dije que tanto

