El día comienza y con él las tareas prometidas. Me levanto y voy a buscar a papá que está en el taller tratando de restaurar su viejo y querido auto. El huracán, como lo llama él. Es un Falcon del ´69, muy bien conservado, es de color rojo con unas franjas muy finas a los costados de color blanco. Ha invertido mucha plata y tiempo para dejarlo en estas condiciones. Muchas veces lo ayudo con algunas cosas. No es que sepa de mecánica pero me gusta pasarle las herramientas y charlar. Me encanta compartir tiempo con este hombre maravilloso. De camino hacia el garaje, primero paso por la cocina y preparo unos mates, de seguro se toma unos. Entro para poner la pava y veo arriba de la mesa un paquete envuelto en papel madera, lo inspecciono, no tiene nombre ni escrituras. Tal vez sea algo que pa

