Impaciencia

1116 Palabras

Cuando regresé a casa, sentía la furia ardiendo en mi interior. Esa mocosa, Anastasia, me estaba llevando al límite. Su terquedad y su resistencia eran como una espina clavada, una que no podía arrancar ni ignorar. Caminé directo al salón, donde encontré a mi hermano Óscar bebiendo whisky frente a la chimenea, con la mirada fija en el fuego. —Al fin llegas —dijo, sin voltear a verme. Su tono era frío, casi impaciente—. ¿Qué averiguaste? —Lo suficiente para saber que Anastasia Romanov no será fácil de doblegar —respondí, dejando caer mi chaqueta sobre el sofá. Óscar soltó una carcajada áspera y se giró para mirarme, sus ojos brillando con una mezcla de rabia y decisión. —No necesitamos doblegarla, Cristo. Esa mocosa es la última Romanov que queda. Debe morir. Su declaración me hizo apr

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR