—La mayoría de la tripulación solía ignorar a los novatos y continuar con sus tareas, ya que la semana de entrenamiento era algo que habían visto en numerosas ocasiones. Pero cuando ella entró en la sala, se notó un cambio palpable en el ambiente: la chica se abrió paso entre las filas, sosteniéndose del brazo de Janet. Miradas abiertas la siguieron y un suave murmullo de curiosidad llenó la sala. Heather estaba sentada en medio de las tres y escuchaba atentamente mientras Janet, a su izquierda, les explicaba lo que estaba pasando a ella y a su amiga. Fue entonces cuando me di cuenta de que sostenía una pequeña grabadora en el regazo y asentía de vez en cuando. Me resultaba imposible no mirarla. Era como un imán para mí y la única manera de saciar mis ganas era simplemente mirándola como

