—Te llevaré al auto. —dijo Thomas alejándola de la masacre que haría Hans con Heinrich en la habitación, al salir, apareció la mujer de momentos atrás que le había entregado la bebida y el vaso de whisky a Heinrich. —Gracias. —dijo Thomas a la mujer, ya que fue quien avisó de que alguien pedía ayuda cuando llegaron. Los dos hombres de seguridad de Heinrich estaban en el suelo, y estaban apuntándoles con el arma parte del equipo de seguridad de Hans. Salieron del club, Thomas en brazos con Emily, quien no dejaba de llorar, al subirla con todo el cuidado del mundo, se aseguró que estuviera bien. — ¡Lo va a matar! ¡Detenlo, Thomas! —Thomas sintió una opresión en su pecho, luego notó una gran marca en su rostro, no tardaba en notarse por completo. —Lo haré, pero por favor, sigue mis indica

