Jueves 20:00 p.m. desde la entrada del edificio de samuel. Samuel estaba por entrar a su edificio cuando sintió que alguien tocaba su hombro, volteó a ver quien era y se encontró con una pecosa pelirroja, no podía decir que era linda porque tenía una enorme y horrible nariz. — ¿Sí? — Samuel elevó ambas cejas en cuestionamiento, ella solo lo miró seriamente. Y a los minutos le respondió. — ¿Podrías alejarte de mi bebé? Samuel frunció el ceño y ladeó un poco la cabeza en señal de confusión. ¿Bebé? ¿De qué estaba hablando? Pensó, pero a los minutos reflexionó de quien podía hablar y sonrió de lado. Se refería al nene que vive en el departamento del frente, seguramente. Él suele jugar con el niño a veces, la madre de esté trabaja la mayor parte del tiempo y en un edificio es difícil que co

