Le gustaban mucho ir a tomar un café a un lugar, ir solo para relajarse, para estudiar, para dibujar desde las mesas de afuera cuando le pedían por la facultad o cuando tenía ganas pero en su departamento se sentía asfixiado y necesitaba salir por aire e inspiración, también le gustaba ir con amigos o citas, aunque la mayoría de personas preferían ir a comer o tomar algo antes que un café. En la primera cita, Samuel le había contado que era un poco adicto al café y aunque no compartía la adicción porque por lo general prefería el té pero sí le gustaba cada tanto ir a tomar un café. Así que en su segunda cita lo invitó a su lugar favorito, era un café alejado del centro pero que se podía llegar caminando si vivías ahí. Aparentaba tener años abierto, con una decoración vintage en colores ti

