Isabella Estaba temblando, con un sudor extraño en mis manos y la piel en mi cara muy fría. Lucía me colocó el velo, no sabía que tan común era que en un segundo matrimonio llevara uno, pero lo iba a usar. Christina me entregó los zapatos que calcé sintiendo que caería en el segundo siguiente. Era irreal lo que estaba pasando. __ Estás hermosa. - aludió Lucía. - Aiden se irá para atrás cuando te vea. __ Quedará enamorado. __ Saben porqué hacemos esto. - corregí. - No es por amor, es por nuestro hijo que necesita... __ Sus bocas pueden decir lo que quieran, pero sus miradas no mienten y todos lo hemos notado. - dijo Lucía. - Ahora sonríe y no guardes tu ilusión por vivir este momento. Disfrútalo, Isa. Eres la novia más hermosa que hemos visto. Dediqué una sonrisa gigante sintiendo

