Aiden Entre documentación sobre la investigación para el juicio de mi padre me mantuve ocupado desde mi regreso de Susanville. Aunque no me haya gustado dejarla en un lugar tan alejado, estaba más segura en ese condado que donde el infeliz de Noah Betancourt siguió haciendo de las suyas. El poder notarial para que su hija sea su representante en la compañía donde se hizo el desfalco lo recibí a primera hora del día, cumpliendo así con uno más de sus caprichos.No era de extrañar. Lo que me molestaba era la inclusión a una niñita que no tenía una sola idea de que hacer con su vida, optando por molestar la existencia de la de los demás. Con mi llegada también lo hizo la movilización de George al dichoso hotel. Me envió un mensaje diciendo que estaba por entrar, así que estuve pendiente

