Luego de un baño con agua tibia, he salido relajada hasta que veo a Edrick quien intenta levantarse de la cama. Eso hace que me sorprenda al mismo tiempo que avanzo de prisa hacia él. — ¿Qué haces? —lo detengo antes de que se lastime porque, aunque este vendado de su espalda y brazos puede que suceda eso. Por lo tanto, me agacho un poco y lo veo a los ojos los cuales están abiertos. — ¿Qué deseas hacer? ¿Y mi Nana? —pregunto frunciendo el ceño. —Quiero ir al baño, no te preocupes por la señora Soledad yo le pedí que me dejara solo—traga saliva. —Muy bien entonces yo te ayudo—lo tomo de su brazo. En tanto él me ayuda yo me dispongo acomodar sus piernas y después sus pantuflas, después de eso me reincorporo para darme cuenta de que la toalla que traía en mi cabeza ha caído en su rostr

