Actualización... — ¿Y qué sugieres que hagamos? —dice con incomodidad. —Que durmamos juntos. —Scarlette yo—él frunce el ceño—Está bien, pero dormiré en el sillón—agacha la mirada. Con las manos en los bolsillos camina hacia ese sofá en el que enseguida se recuesta, desde donde estoy lo observo a detalle, claro que todo eso sin que él se dé cuenta y aunque está lejos de mí por lo menos está en la misma habitación. Y si algo que no quiero reconocer pero que me está perturbando por dentro es que él me atrae demasiado o para decirlo sin ningún rodeo, "Él me gusta demasiado" en ese momento solo exhalo y trato de mirar a otro lado. Dos semanas después... Estoy sentada en la cama, la verdad es que la idea de decirle lo que siento me está perturbando cada vez más, hasta pensar que si no lo

