MÁXIMO Llegó a casa luego de estar el día con Priscila y casi besarla, sacó mi chaqueta, luego mi playera y me tiro a la cama viendo al techo. La iba a besar ¿Qué me pasa? Recuerdo cómo se veía hoy, tan hermosa con una simple blusa roja y unos jeans, algo tan común la. Hacía ver tan extraordinaria. Resoplo al darme cuenta de que odié el momento cuando su padre apareció e interrumpió lo que hubiera sido algo tan esperado por mi. ¿Estoy enamorado de ella? ¿Puedo enamorarme? La puerta del cuarto se abre y Gab entra vistiendo si pijama de barbie, ella me sonríe y noto que está un poco feliz. — ¿Y a tu que te pasa? — pregunto con mis cejas hundidas — Nada, solo estoy feliz — asiento, no muy convencido — ¿Cómo te fue hoy hermanita? — se acuesta a mi lado — Bien, fue un buen día. Saqué

