PRISCILA Esa noche en casa, una vez me he bañado y cambiado me acuesto en la cama lista para dormir, saco mi teléfono y abro mis r************* , cosas banales miro, converso con algunos de mis compañeros de la escuela pasada y rio con sus ocurrencias, de repente una video llamada aparece y no reconozco quien es así que no respondo. Me sorprende que una vez termina la llamada siguen intentando una y otra vez haciendo que me desespere y me harte a la vez, así que contesto. Presiono en contestar y de inmediato me aparece el rostro del ser que más odio en esta vida, le muestro el dedo de en medio y me dispongo a colgar. — No cuelgues por favor — —Púdrete Alex, no quiero saber de ti — —Por favor Priscila, déjame explicarte — — ¿Qué quieres explicar? — le pregunto — ¿La razón por l

