Cuando desperté, sentí que mi cabeza estaba a punto de estallar. Ni siquiera recuerdo cómo llegué a la cama. Lo último que visualicé antes de cerrar los ojos fue a Santiago. Creo que me dormí en sus brazos mientras charlábamos. Como pude, me dirigí a la ducha y me di un baño de unos diez minutos. Cuando terminé, tomé la bata y la enrollé en mi cuerpo para vestirme. Escogí una blusa color rojo y un short vaquero, además de mi ropa interior negra. Me coloqué los tenis azules y bajé a desayunar con mi mamá, quien ya llegó. Primero que nada, me preparé el famoso té de Juan Diego, quien es experto en tener resacas y estar como nuevo en pocas horas. Lo tomé junto con mis pastillas para el dolor de cabeza, mientras mamá tomaba su café. Quien parece un zombi es Sharon. Ella ya está vestida y ll

