« ¡En un mundo de hipócritas, los sinceros somos los malos! » Di Luca e Ismael estaba reunido en un lugar más discreto, estaban en el apartamento de la joven agente. Para Di Luca era necesaria buscar alguna pista que lo lleve a ella. Mientras estaban observando aquella humilde habitación no veían nada fuera de lo normal, no obstante ambos se llevarían un sorpresa ante un descuido de Ismael y tocar un jarrón antiguo que sujetaba un hilo. Cuando ambos se dan cuentan que era una especie de algo que su hermana no quería dejar a relucir, ven lo que en realidad estaba averiguando por su cuenta. —¡Siempre sabía sobre la verdadera muerte de mi padre!— expresa anonadado ante lo que ve con sus propios ojos. Di Luca al ver que no sólo tenía a Damián como uno de los sospechosos, sino que a toda

