« ¡Con el alma partida, pero de pie para continuar luchando! » Aquella confesión había puesto a todos los hermanos Scamander de cabeza, Matías al oír la verdad que salía de los labios de la mujer que tanto ama no podía reconocerlo, se negaba a la idea de que ella era sangre de aquel hombre que un día su padre decidió eliminar de la faz de la tierra. — ¿Que- que - acabas de decir? — se anima a formular Amilkar con el rostro desencajado por aquella verdad que ha dicho Milena. — Lo que oíste, ella es mi hermana... Soy hija del hombre que alguna vez fue empleado de tu padre. Pensé que mi hermana estaba muerta, al igual que mi abuela— Aquella mirada de Eva no dejaba duda alguna de la confesión que había expresado la bella mujer que tenía en frente. Eva deja caer aquella arma en el suel

