~Damien~ Estábamos haciendo piedra papel o tijera para poder ver quien se levantaba para agarrar el control remoto de la televisión. Es aburrido no poder hacer nada, pero como somos tan vagos y no queríamos levantar ni usar los pies. Veinte minutos después estaba Kristy quejándose que había perdido, trataba de convencerme. ―Dale, amorcito… ¿por mí? Por favor, me siento mal ―no podía negarme a sus pucheritos, pero estaba resistiendo. Entonces Kristy se tiró en la cama, puso su mano en la frente y se “desmayo”. Era divertido. Me seguía negando, yo había ganado. Dejo de pedir y tratar de convencerme y se tiró al piso y con los codos se arrastró por el piso hasta la mesada que se encuentra a tres metros, se arrodillo, lo agarro, y volvió por su antiguo camino. Se subió a la cama toda agi

