Capítulo 17

1059 Palabras
Este día tenía que ser perfecto, todo iba saliendo como yo lo quería, muy pronto Alissa se iría de la empresa y mi esposo no correría peligro. Para esto también iba a necesitar la ayuda de los nuevos pasantes, si todo salía bien, no solo la empresa se enteraría, sino todo el mundo, las r************* eran muy peligrosas, pero Alissa parece amarlas, vamos a ver si después de esto, las sigue amando. Una vez Xandro se va para la empresa, comienzo con mi rutina normal, tengo que ir a mis prácticas, faltan dos meses para el recital que tendremos. Llevo solo lo necesario, mientras recibo un mensaje de Andrés donde dice que todo está listo para esta tarde. No creó que se enoje por una pequeña bromita ¿O si? (••••) —¡Otra vez! Suspiró y comienzo nuevamente, desde hace semanas he intentado hacer este paso, pero no me sale y solo termino lastimándome, mis compañeras solo me ven de lejos ¿Seguirán creyendo que soy la favorita? En el último paso, mi pie se dobla ocasionando que se disloque, grito en silencio y veo como todos se acercan para ayudarme. Mis compañeros se acercan para cargarme y sentarme en una silla, la profesora me quita todo lo que traigo en mi pie y comienza a sobarme y a arreglarlo. —¿Quieres que le marqué a alguien para que venga por ti? —pregunta la profesora y yo niego. —Pásame mi bolsa por favor. Una de mis compañeras va por ella y me la da, saco mi teléfono y le marco a Andrés, pero me duele todo que no escucho bien, por lo que le pongo altavoz. —Dígame señorita. —¿Dónde está Xandro? —Está en la sala de juntas ¿Está bien señorita? Se escucha rara su voz. En eso la profesora mueve mi pie y suelto un grito de dolor. —¡¿Señorita, está bien?! —Andrés necesito, que vengas por mí al estudio de ballet, qué Marco te pase la dirección ¡Maldición! —Si, ya voy señorita, no sé qué sea, pero resista. Dejo el teléfono aún lado y veo lo que está haciendo mi profesora. —Esto ayudará hasta que llegues al hospital. Asiento a duras penas, cuando a los pocos minutos entra Andrés casi corriendo y a su lado venía Xandro ¿Qué no estaba en una junta? —Ya había terminado la junta señorita —Dijo Andrés al preguntarle con la mirada. —¿Qué fue lo que paso? —Pregunto Xandro mientras se acercaba a mí. —Estaba practicando unos pasos, cuando piso mal y se dislocó el pie, le he sobado y el dolor disminuirá hasta que lleguen al hospital. —De acuerdo, Me la llevaré de inmediato. —Disculpe ¿Qué es usted de ella? Necesito llenar una ficha de accidentes. Antes de que Xandro contestará, yo lo hice. —Es mi prometido. Mis compañeras exclamaron en voz baja, solo espero y no recuerden la vez que les dije que estaba casado, mientras la profesora solo asintió y le pido su nombre, por lo que Andrés se quedó con ella dándole toda la información necesaria, mientras Xandro me llevaba cargando hacia el auto. —¿No tenías una junta? —Ya había terminado cuando Andrés termino la llamada y me dijo que algo te había pasado, no dude en venir por ti cariño. —Tonto. Salimos del estacionamiento directo al hospital, odio los hospitales, pero Xandro no me dejará esta vez. [••••] —Muy bien, la señora tendrá que estar en reposo por una semana, trate de no moverse, de no querer cargar cosas pesadas, de preferencia sugiero que no se quede sola. Dado las instrucciones del médico, el plan estaría arruinado, tendría que pensar en otra cosa. Subimos nuevamente al Auto, creí que iríamos a casa, pero no, íbamos directo a la empresa. — Estarás mejor aquí. Bueno, estaría cerca de él y sobre todo, mi travesura sería realizada o eso creo. —¿Qué está pasando? —le preguntó cuando veo a la policía estando en la puerta. —Rodrigo no me informó nada. Marcos se acercó rápidamente para informarle lo que estaba pasando. Tal parece que Alissa quería ser su última jugada y quiso hacer una transacción muy grande, sin embargo, los sistemas estaban arreglados para eso y Rodrigo recibió una alerta por lo que no le dio tiempo de avisarle a Xandro. A los pocos minutos llego Andrés que ayudó a bajar la silla de ruedas y Xandro me cargó para ponerme ahí, le hice la seña para qué se adelantará, mientras yo me quedaba con Andrés. —Creo que no habrá necesidad de hacer algo señorita, ella solita se aventó a un acantilado. —Tienes razón, pero aun así necesito algo más. La vi salir por su voluntad agregando que ella no había hecho nada, pero que iba a cooperar, pero todo eso cambió cuando me vio. Se abalanzó contra mí, pero la detuvieron. —Todo esto es tu culpa, tú metiste tus narices donde no te correspondía. — Cometiste fraude ¿Y me culpas a mí? Disculpa pero yo solo cuido de Xandro y en cuanto vi esa fundación con nombre tan tonto supe que algo andaba mal, debí imaginarme que tú estabas detrás de todo esto, el nombre era muy ridículo. Ella se removió tratando de liberarse. —Nadie sabía que habías sido tú, así que no me culpes a mí, tú solita te delataste. Ella calló en cuenta de eso y maldijo, estaba acabada eso lo sabía muy bien. Le sonreí y los policías ahora sí, se la llevaban arrestada. Bueno mi plan principal no funcionó, pero esto fue mucho mejor. En cuánto todo el escándalo terminó Xandro no paraba de contestar llamadas de sus socios, así que Andrés y yo comíamos en la sala mientras lo veíamos caminar por toda la oficina y de vez en cuando le decíamos donde estaban los papeles. Creo que nunca podré cansarme de ésto, fue la mejor decisión que he tomado, es una lastima que mi madre no estuviera aquí conmigo, es lo único que lamento, no llegar a tiempo para decirle cuánto la amo y cuánto la iba a extrañar, esperó y pueda estar tranquila ahí.
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