¿Que tendran los días que cuando la veo sonreir se hacen más cortos y lindos? - ¿Que tanto me miras bombón? - ¿Ahora soy un bombón? La abrazo desde atrás y apoyo mi cabeza en su hombro mientras observo como prepara el desayuno para todos. - Mi bombón ruso. - Y vos sos el fuego que me derrite. - Beso su hombro. - Basta Nathan, haras que me distraiga y queme el desayuno, aparte tu hermano ya se estará por despertar, no queremos que nos encuentre así. Sonrío. - ¿De que estas hablando? Solo bese tu hombro. - Y tu amiguito me acaba de dar una cabeceada en el trasero. - inclina el anterior mensionado hacia atrás y choca con mi erección matutina, no puedo evitar reir. - Lo siento, acabo de despertar, es normal. Iré al baño a arreglarlo y espero que cuando baje ya este todo servido. - la

