Ya era de mañana y Miyu no pudo levantarse para nada, hizo todo lo posible para llegar al baño pero no lo logró, se hizo ahí mismo sentado en sus prendas, ya no le importaba, ya no le importaba saber lo que le iba a pasar, solo quería que su bebé este fuerte y sano. Miyu se arrastró un poco de lado evitando que su vientre toque el suelo y llegó a ese pequeño y viejo colchón y se recostó fregando con sus manos su vientre. Hoy no pensaba comer, se sentía muy mal y cansado como para comer, solo dormiría todo el día ya que la noche anterior no descanso demasiado. Se tapo con la chalina y cayó en los brazos de Morfeo. Dos lados de la vida de los omegas en cita. Mientras Soleil tenía a Morgan ante sus pies y disfrutaba de toda la comodidad y lujos posibles, Miyu se tenía a el mismo y solo s

