Al alzar la mirada tenía una sonrisa en sus labios y se me acercó a mi oreja. — Creo que te comenté que hay otras maneras de agradecer y tengo algo pendiente de mi amada dama — Eso me dejó pensando y recordé de como me solicito un besó cuando le agradecí la última vez. ¨Me da vergüenza Sultán Agni¨ — Ja, ja, ja, anda dame un besó y déjame dormirla — El Sultán se pegó a mí como en la mañana y esta vez se puso casi sobre mí, se sentía su calor y respiración. Sus brazos rodeando mi cuerpo, sus labios tocando los míos con cuidado, como si estuviera deseando este momento desde hace mucho rato. — Solo dame un besó, mi amada dama — Sus susurros entre mis labios me hicieron acceder a su petición y con cuidado pegué los míos contra los de él, con suavidad a traje su labio inferior y poc

