En eso sentí como me atrajeron hacia unos brazos y al mirar estaba el Sultán Agni con una mirada sería, del cual puso una de sus manos alrededor de mi cabeza y la otra en la cintura. — Chandan asegura todo y quiero que se lleven a esos hombres a prisión de inmediato, que me esperen en cuanto lleguen — — Enseguida, Sultán Agni — Quería que me soltara, pero al verlo enojado mejor me quede quieta. — Nos vamos para el palacio — — Sí, amado Sultán Agni — De inmediato todos ellos caminaron hacia los coches y el Sultán tomó de mi mano pero con fuerza. — Amado Sultán Agni lamentamos lo que sucedió y revisaremos más la seguridad del lugar — — Hazlo y esta es tu responsabilidad gobernador Haluc, los veo mañana en el palacio — Sin decir más nos retiramos y el Sultán me hacía caminar con un

