El Sultán con la mano que sostenía la mía me la subió dónde le dio un beso y se me quedó mirando. — Siéntate acá — Me senté como lo ordenó y había dos platos vacíos. — Chandan te puedes retirar y puedes ir a descansar — — En seguida y buen provecho — Me quedé mirando como salió del lugar el señor Chandan y el Sultán Agni tocó mi rostro con su mano dónde me hizo mirarlo. — ¿Sucede algo? — Tenía en mi otra mano la hoja y el grafito, del cual reaccione. { Amo, me doy cuenta de que cuando algo está bien su asistente pone una leve sonrisa, pero, no logro entender que lo pone feliz } — Ya veo, comamos — { ¿Qué deseas comer?, amo} Frente a nosotros había varios platillos con diferentes carnes, ensaladas, verduras, arroces, caldos desde a base de condimentos como de concentrados, fruta

