DIMITRI Saber que Stefan, quería a Eliane para él y sus oscuros propósitos, me hizo hervir la sangre del coraje y enojo que comencé a sentir, e incluso cuando tuve cara a cara a ese malnacido estuve a un paso de acabar con él, pero Eliane, me detuvo y me convenció de que no fuera a darle una lección a ese bastardo. En cambio estaba en la cama con mi Luna, quien dormía tranquilamente en mis brazos sin la preocupación de que el veneno que durante años la había acompañado, hiciera de las suyas y le provocara más daño, afortunadamente mi marca fue la que solucionó todos los problemas dándole fin al dolor y sufrimiento de Eliane. Eliane, se removió en mis brazos acomodándose en una posición cómoda, soltó un pequeño suspiro y siguió durmiendo, la, miré atentamente y pensé que era muy afortuna

