Apenas despertó Martina se duchó y se puso su vestido limpio, trenzó su cabello y se miró al espejo. Por unos instantes se imaginó vestida con uno de los trapos finos y delicados de Serena y se preguntaba si a Rodrigo le gustaría verla vestida así. Luego miró sus pies maltratados por haber caminado tanto tiempo sin zapatos, aun cuando los tenía limpios, no se veían como los de ella, Serena, el día anterior ella llevaba unas delicadas sandalias de tiras y sus uñas se veían relucientes, en cambio las uñas de Masrtina estaban oscurecidas por la tierra que se le había incrustado al paso del tiempo. Se puso sus zapatos y salió corriendo a la cocina, tenía muy poco tiempo para ir a la huerta a cortar las hortalizas y todo lo necesario para el desayuno que le había pedido su hombre. Teodora le

