—Con todo respeto, Capo, debemos pensar en la posición de la Regina en todo esto—intervino uno de los hombres haciendo que Leonard se tensara de inmediato. Franco volteó en dirección de la persona que acababa de abrir la boca. Entre al menos cuarenta hombres, podría ser cualquiera. Sus ojos vieron a Luca de reojo. Era un toscano. El hombre continuó—. Sabemos los pormenores que llevaron a la Regina a esta situación y buscamos entender su agonía de mujer. Nuestros hombres lo vieron y lo comentan. Colocó su cuerpo para defender al hombre que provocó esto… Señaló las cabezas. —Siete con noi o con loro? (¿Esta con nosotros o con ellos?) Leonard apretó los puños. Ese comentario era una dinamita pura. Franco sintió que el tema podría escalar porque no era un siciliano que lo estaba cuestion

